A sus 56 años, Frampton no quiere dormirse en los laureles, por muy impresionantes que sean (no olvidemos que su álbum Frampton Comes Alive!, publicado en 1976, es el álbum en directo más vendido de todos los tiempos). En su nuevo disco instrumental, Fingerprints, Frampton explora distintos estilos, como el Gypsy jazz inspirado en Django Reinhardt, el humeante uptown blues, el funky fusion y los temas del cine negro. La lista de artistas invitados es impresionante: Charlie Watts y Bill Wyman de los Rolling Stones; Matt Cameron y Mike McCready de Pearl Jam; Warren Haynes de Allman Brothers y Gov’t Mule; el mago de la pedalera Paul Franklin; el experto en jazz manouche John Jorgenson; Hank Marvin de los Shadows, y el fenómeno del saxo tenor Courtney Pine se encuentran entre los artistas que han empujado al guitarrista a espacios sónicos nuevos y diferentes.
"El álbum es una especie de viaje por todas las influencias que he tenido", dice Frampton. "Sin embargo, no intentaba emular los sonidos de esas distintas épocas, lo que quería era volver a sentir las emociones que me provocaron. Tocar con estos músicos en tantos estilos diferentes me hizo poner mi listón personal cada vez más alto." La grabación del tema "My Cup of Tea" con Hank Marvin tuvo un significado especial para Frampton. "Hank fue la primera persona que me hizo plantearme que quería tocar la guitarra", recuerda. "Cuando tenía 10 años, estaba en un grupo en el que tocábamos temas instrumentales y donde estábamos muy influidos por los Shadows. Para mí fue como encontrarme con mi creador; fue un momento muy importante. Grabamos el tema en Inglaterra, en British Grove, el estudio de Mark Knopfler. Antes de la sesión, le envié a Hank algunas ideas para el tema y él y Brian Bennett, el batería de los Shadows, estuvieron trabajando en la introducción. Quería que Hank pusiera su sello personal en el tema entero y creo que eso es lo que hemos conseguido. Hizo algunas variaciones de la melodía en los estribillos añadiendo pequeños trinos y también en el puente. Al final, nos juntamos en la armonía.
"El 95% de la grabación se hizo en el sótano de mi casa", continúa Frampton, "incluidas todas las pistas de grupo y las mezclas, además de la mayoría de los solos. En el caso de ‘Boot It Up,’ Courtney Pine grabó las líneas del saxo en Londres y me las envió".
"Para hacer ‘Blooze,’ el dúo que toco con Warren Haynes, me fui a Nueva York a grabar los solos con él. Cuando grabamos las pistas de acompañamiento, le mandé un mp3. Entonces Warren me invitó a Nueva York para cortar los solos. Me dijo que fuera un día temprano para tocar con los Allman Brothers. Y fui. Subí al escenario con ellos en un concierto que dieron en el Beacon Theater. Fue una experiencia alucinante. Ya sabía lo bueno que era Warren, pero ¡Dios mío!, Derek Trucks es sensacional. Allí estaba yo entre esos dos músicos en el escenario. Por un lado, estaba asustado (por decir algo suave), pero por otro, resultaba excitante. Y ahora me han hecho Brother honorífico. Su road manager me dijo: "Si alguna vez tocamos en tu ciudad y no vienes a unirte, mandamos a dos motoristas a buscarte". En ese concierto toqué mi Les Paul negra, el modelo Peter Frampton. Tiene algo especial, igual que la original, la que se destrozó hace años en un accidente de avión." Algunas de las guitarras Gibson de Frampton han tenido un papel fundamental en Fingerprints. "Utilicé mi Les Paul Junior del 58 con una pastilla P-90 de bobina simple para los riffs y las partes rítmicas en todos los temas del disco", cuenta Frampton. "Me encanta esa guitarra. También tengo una Firebird III de doble pastilla que tiene un espléndido sonido funky y la utilicé para tocar el tema rítmico ‘Boot It Up’. En ‘Black Hole Sun’, en los estribillos suena mi SG del 61 doblada y en las estrofas, mi nueva Les Paul Standard Reissue 1960, la que me envió Custom Shop. Para conseguir el sonido autowah, toqué la Standard con un filtro envolvente Mu-Tron III. En ‘Smoky,’ utilicé mi maravillosa ES-175 1959 para tocar los solos inspirados en Kenny Burrell. Esa guitarra suena sensacional."
Una de las melodías más cautivadoras de Fingerprints es el tema al estilo Django "Souvenirs De Nos Pères," que Frampton toca con el guitarrista John Jorgenson. "Me ayudó muchísimo, tengo que decir. Toda mi vida he dicho tonterías sobre Django, pero esta es la primera vez que he intentado grabar un tema Gipsy jazz propio."
Aunque Frampton muestra ahora su pasión por Django, no siempre ha sido así. "Cuando era pequeño, mi padre llevó un día a casa un disco de Django con Stéphane Grappelli y el Quinteto del Hot Club of Francia. La primera vez que lo oí no podía aguantarlo, no tenía ningún sentido. Sin embargo, siempre que yo no estaba escuchando a los Shadows o a los Ventures, mi padre lo ponía; así que pude oírlo bastante veces. Después de un par de años, Django no sonaba tan extraño y empecé a quedarme en el cuarto cuando mi padre lo ponía. A partir de ese momento, Django se convirtió en una inspiración para mí."
El hecho de que absorbiera el estilo Gypsy jazz desde pequeño explica por qué Frampton sonaba diferente a otros guitarristas solistas de esa época, como Eric Clapton, Mick Taylor o Peter Green, que intentaban emular a B.B. King, Otis Rush y otros intérpretes de blues de Chicago.
"Empezó con el primer álbum de Bluesbreakers con John Mayall [Bluesbreakers with Eric Clapton]," dice Frampton. "Era el estilo más maravilloso que Eric consiguió: la combinación de la Les Paul sonando a través de un combo Marshall al máximo de potencia. Me refiero a que ese sonido lo cambió todo ¿no? Era tan seductor, tan sexy; de repente todo el mundo quería tocarlo. Era difícil no seguir el mismo camino por el que iban todos, pero en ese momento decidí que quería ser diferente y me decanté por el lado melódico. A lo mejor, todo habría sido distinto si mi padre hubiera traído a casa el álbum de Robert Johnson en lugar del de Django. John Jorgenson me dijo que se había fijado en que yo era el primer guitarrista que se había salido del molde de la guitarra rock ’n’ roll. Fue todo un halago. Me imagino que se lo debo a Django, aunque como guitarrista, nunca he llegado a aproximarme a su categoría."
A los sabelotodo sobre equipos les gusta especular sobre el que Frampton utilizaba en su época en Humble Pie. "Tocaba mi SG o la Les Paul", confiesa, "conectada directamente a una torre Marshall de 100 vatios. Eso era todo, ni overdrive ni wah. Con Humble Pie, utilizaba casi siempre la pastilla del mástil, porque su tono más sonoro combinaba bien con el sonido más estridente de la pastilla P-90 del puente de la Les Paul Junior que tocaba Steve Marriott."
La grabación Fingerprints ha satisfecho a Frampton a distintos niveles. "Ha sido un maravilloso trabajo creativo, porque todos los temas representaron un reto, de una forma u otra. Pero lo más importante es que la experiencia me ha hecho ser un mejor guitarrista. Trabajar con otros músicos me ha abierto los ojos a muchas cosas diferentes y si esto se transmite a los oyentes, habré conseguido lo que me proponía."
Photo credit: David Dobson