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Kiefer Sutherland: entrevista con Gibson

01.30.2007

Kiefer Sutherland tenía más de 50 películas en su haber cuando dio vida a Jack Bauer, el emblemático personaje de la famosa serie de televisión 24. Kiefer ha colaborado con los luthieres de Custom Shop en el diseño de una sensacional guitarra de la serie Inspired By basada en el modelo CS-336, del que se enamoró el actor.

Kiefer Sutherland tenía más de 50 películas en su haber cuando dio vida a Jack Bauer, el emblemático personaje de la famosa serie de televisión 24. Considerado como uno de los mejores actores de su generación, Sutherland se ha distinguido por su capacidad para vivir un papel y entregarse por entero a él con la misma pasión con la que se acerca a la guitarra. Guitarrista de toda la vida, Sutherland ha canalizado su amor por la música apoyando a los intérpretes que más admira. En Ironworks, el estudio que el actor tiene en Los Ángeles, Sutherland ha promovido las carreras de artistas de tanto talento como Rocco DeLuca, Jude Cole, Ron Sexsmith y Mozella.

Aficionado entusiasta de todo lo relacionado con la guitarra, Kiefer ha reunido una increíble colección de Gibsons vintage. Inspirándose en las cualidades que más le gustaban de estos increíbles instrumentos, Kiefer ha colaborado con los luthieres de Custom Shop en el diseño de una sensacional guitarra de la serie Inspired By basada en el modelo CS-336, del que se enamoró el actor. Sutherland demostró durante todo el proceso mucha humildad y entusiasmo y se entregó a la tarea de diseñar en colaboración con Custom Shop una guitarra inspirada en algunos de los modelos Gibson más grandes de todos los tiempos y al mismo tiempo pensada para atraer a los guitarristas de cualquier edad o nivel. El resultado: la bellísima y exclusiva KS-336, una incorporación única a la serie Inspired By.

?Yo soy de los que tocan por diversión, por el placer de tocar,? comenta Sutherland. ?Después de que los músicos profesionales se han marchado del estudio, ya de noche, es cuando entro, enciendo una luz, y me paso horas tocando, porque me encanta.?

¿Cómo surgió la idea de diseñar la KS-336 en colaboración con Custom Shop?

En Ironworks, mantenemos una increíble relación con Gibson que se ha desarrollado de forma natural. Creo que en un momento determinado teníamos dos guitarras que se utilizaron en 24. Alguien averiguó que coleccionaba guitarras y empezamos a hablar de los distintos modelos que tenía, principalmente Gibson. Debo tener unas 60 (risas).

Una de las guitarras que Gibson me envió para que probara era una CS-336, un modelo que me encanta. De las cosas que más me alucinaron de esta guitarra es que tenía muchas de las características de una Les Paul, pero también otras muchas de la 335, que, en mi opinión, son dos guitarras únicas y diferentes. Tenía el sustain de una Les Paul y el registro de una 335, era ligera y venía en este paquete pequeño. Pensé: ?Esta podría ser la guitarra práctica ideal.? Si sólo pudieras tener una guitarra, este sería el modelo perfecto que te permitiría hacer un montón de cosas distintas.

Trabajando con las otras guitarras que tengo, me enamoré de la pastilla ?57 Classic.Luego, tenía una 335 del 68 con esa increíble y extraña pátina dorada, había perdido toda la pintura de color cherry y se veía el color de la primera capa. Creo que la habían dejado al sol en un escaparate durante mucho tiempo, 15 años. Pensé entonces: ¿no sería magnífico tener una 336 con todo esto? Así que se lo conté a los chicos de Gibson y creo que ellos, en su cabeza, ya habían ensamblado la guitarra. Estoy convencido de que le pusieron mi nombre porque les llamé (risas), lo cual fue muy amable por su parte, realmente amable.

Tienes una colección de Gibsons vintage increíble. ¿Alguna favorita?

Tengo una Les Paul del 59 que es, obviamente, la joya de la colección. Tiene uno de los flameados más hermosos que he visto. Tengo varias 335 y 345, cinco Les Paul Junior de los años 50 en perfecto estado, varias TV Yellow y Sunburst, varias Les Paul Special, una Firebird totalmente original, además de una colección enorme de SGs, que es otro de mis modelos favoritos. Tengo un modelo muy raro de SG Junior de los años 60, con reflejos de tonos borgoña. Cómo suenan los agudos. Pero, ¿sabes una cosa? El modelo 336 resiste muy bien la comparación. Es una guitarra preciosa.

Un fotógrafo amigo mío, que hace muchos trabajos dentro del mundo de la música, y yo estuvimos haciéndole algunas fotos, y me comentó que era una de las guitarras más hermosas que había visto nunca. Simplemente la separación de componentes de la pátina en este tono dorado que los chicos de Custom Shop llevaron a cabo, y sé que les llevó su tiempo conseguirlo, la hace distinta. Destaca dentro de la colección y los guitarristas que entran en la habitación se fijan en ella. De hecho, es una de las primeras guitarras que cogen.



¿Qué te hizo empezar la colección?


La empecé porque tenía un par de amigos, Jude Cole y Ron Aniello, que eran unos guitarristas increíbles, pero no tenían dinero. Estaban sin blanca y no tenían las guitarras que debían tener para hacer una gira. Así que seleccioné un par de guitarras, una Les Paul y una Junior que me encantaba, y una vieja 335 y se las presté. Yo simplemente coleccionaba estas guitarras, así que se las presté. Aunque estos chicos eran muy orgullosos, no cogían cualquier cosa. Pero les dije: ?Chicos, necesitáis estas guitarras, lleváoslas a la gira y luego me las devolvéis.?

Se las quedaron por un tiempo, e incluso grabaron algunos discos con ellas. A los dos les fue bastante bien. Jude fue el primero en llamar y decirme: ?Oye, tengo todas estas guitarras tuyas, ¿quieres que te las devuelva?? Le contesté que sí. Luego me las devolvió Ron y entonces me di cuenta de que tenía ¡dos o tres racks de guitarras! Pero era una colección sin ningún tipo de organización. Había una Explorer, una Les Paul y una 335. Entonces pensé: ?Sólo me hacen falta dos Junior más y podría completar ese rack de seis con unas Junior impecables.? (risas) Así que me hice con ellas. Un día Jude vino al estudio, cogió una de las Les Paul Junior y dijo: ?Es una de las mejores guitarras que he visto en mi vida.? Entonces empecé a competir con él y su colección, y él conmigo, y fue entonces cuando todo se fastidió. (risas)

Sigo buscando guitarras Les Paul o Les Paul Junior antiguas bonitas. Me encantan las Les Paul Special, las TV Yellow y las 335. Tengo una 335 que es probablemente una de las guitarras más valiosas de la colección; es un modelo poco frecuente del 58 con un mástil atornillado: sencillamente una maravilla. Es de color sunburst oscuro, una preciosidad, y simplemente resuena.

¿Sabes? Eso es lo que resulta increíble de las PAF. Tengo la Les Paul del 59 y la 335 (creo que son las únicas dos guitarras que tengo con unas PAF originales) y la pastilla les da más cuerpo y profundidad que cualquier otra pastilla en otra guitarra. Pero son tan extraordinariamente distintas. La forma en que las PAF responden al cuerpo semihueco de la 335 y al cuerpo sólido de la Les Paul cambia totalmente la dinámica: un auténtico tributo a la fabricación de estas guitarras.

Estás considerado como uno de los actores más famosos de tu generación. ¿Cómo consigues combinarlo con ser músico?

¿Sabes una cosa? Soy más fan de los músicos que músico. No aspiro a estar a la altura de un guitarrista como Jude, pero me encanta tocar.

Una de las cosas que me resultan más interesantes de diseñar una guitarra es que tengo un par de modelos que por distintas razones le encantarían a cualquier guitarrista profesional, pero para alguien amateur, y para alguien que quiere encontrar una guitarra que se adapte a él, resultan difíciles de tocar. Así que cuando me pregunté: ?¿Por qué querría Gibson hablar con alguien como yo sobre el diseño de una guitarra??, llegué a la conclusión de que es porque represento al que compra las guitarras. Soy de los que tocan por diversión, por el placer de tocar.

Después de que los músicos profesionales se han marchado del estudio, ya de noche, es cuando entro, enciendo una luz, y me paso horas tocando, porque me encanta, no porque necesite desesperadamente componer un gran éxito o porque sienta la presión de tener que terminar una sesión. Lo hago simplemente porque me encanta tocar.

Así que he observado que algunas de las características que yo busco en una guitarra no son las mismas que buscan los profesionales. Buscaba mástiles que no fueran tan gruesos y trastes de tamaño medio que me permitieran hacer bends, pero que no se desafinara la guitarra cuando tocara un montón de acordes. Se trataba de buscar un equilibrio entre todas estas cosas. Por eso utilizo la palabra práctica. Intentábamos construir esa guitarra práctica ideal que pudiera tocar desde los doce años y tenerla toda la vida e ir haciendo progresos con ella.

¿Sabes? Empecé a tocar la guitarra a los doce años. Por desgracia, tenía dieciocho años más o menos cuando me encontré con Jude Cole y aquel grupo de chavales y me di cuenta de que nunca podría tocar así. Pero no he dejado de intentarlo (risas).

Así que esta guitarra, para mí, y por lo que me siento muy orgulloso de haber tomado parte en ella, es porque representa de verdad un guitarra que un profesional podría coger y tocar, manipularla y sacarle el máximo partido, y que alguien como yo también podría coger y tocar, sentir que se adapta a mí, sentirme cómodo y poder tocarla sin el esfuerzo que exigen otras guitarras. Tengo una Explorer que algunos guitarristas adoran, pero tiene un mástil anchísimo, tan ancho como un bate de béisbol. Y eso hace que resulte difícil tocarla a alguien que no sea muy bueno. En la 336 existe un equilibrio entre todas estas cualidades y sinceramente creo que es importante.

¿Quién fue tu estímulo para empezar a tocar?

Tendría que mencionar a Jimmy Page. Tenía un hermano mayor que yo, así que la mayor parte de la música que escuchaba, tanto los Beatles como Elton John, eran sus viejos discos, que me dejaba oír cuando era pequeño. No fue hasta que escuché el primer disco de Led Zeppelin, y doce años es la edad ideal para escucharlo, que empecé a sentir ganas de luchar contra todo (risas). Recuerdo eso y también me acuerdo de Tom Scholz de Boston. Tenía un sonido que recuerdo que, por lo potente que era, me alucinaba que una guitarra pudiera llevar la melodía de esa manera. La gente creaba sonidos de firma con esas guitarras. También era un gran fan de Angus Young y de T. Rex. Había un montón de guitarristas a los que adoraba y todos tenían siempre un sonido electrizante y distorsionado.

¿Tienes algún momento concreto en el que pensaras: ?Oye, pues no toco nada mal ¿no??

Sí, fue cuando aprendí a tocar la primera canción de Jimi Hendrix. No recuerdo exactamente si era ?Little Wing? o ?Wind Cries Mary,? pero era una de las dos. Por un momento, dejé impresionados a mis compañeros de clase. Esa fue la primera vez que recuerdo haber tocado algo y pensar, ?Esto va a estar muy bien.? Pero, ¿sabes?, mi principal problema, y lo que me más dolía, y ojalá lo hubiera intentado en lugar de sentirme cortado, era que no sabía cantar aunque lo cierto es que no lo intenté nunca. Así que me aprendía las canciones a medias, hasta que me aburría, porque ¿de qué sirve tocar el estribillo tres veces si no lo vas a cantar? (risas) Por eso, a cualquiera que esté aprendiendo, se lo aconsejo de todo corazón. No importa lo mal que cantes, si tienes que bajar la guitarra para cantar en un registro más grave, hazlo, pero canta la canción desde el principio hasta el final.

Tus padres son actores. ¿Sientes que tocar la guitarra es algo más tuyo?

Por supuesto. Crecí en un ambiente muy creativo, pero no quería actuar. Aunque empecé en el teatro muy pronto, quería hacer algo que pudiera considerar como mío. Me encantaba ser capaz de juntar tres o cuatro acordes, componer una canción y ponerle una letra. Me encantaba. Pero, ya lo he dicho, no cantaba y había algunas cosas cuando estudiaba guitarra que me resultaban muy difíciles. Esos son precisamente los puntos que superan los grandes guitarristas. Además, estaba muy distraído con una chica y al final nunca llegué donde quería llegar. También pienso cuando oigo a algunos de estos fabulosos guitarristas que Dios les ha dado un talento que no me ha dado a mí (risas). Pero no fue por falta de ganas de tenerlo. Cuando veo el sacrificio que los grandes guitarristas han hecho para entender la música al nivel que ellos la entienden, y que son capaces de tocar como lo hacen, siento por ellos el más profundo respeto.

Así que ¿quién te gustaría ser por un día, John Lennon o James Dean?

Me gustaría ser John Lennon, sin dudarlo. James Dean necesitaba 90 personas y un guión para hacer una película y John Lennon sólo necesitaba una guitarra para componer una canción. Y esa canción se puede escribir y grabar en un día, y una película lleva 50. Así que si pudiera ser alguien sólo por un día, sería John Lennon.

De acuerdo, entonces: ¿los Beatles o los Stones?

Prefiero a los Beatles. Por su buen hacer y el impacto que produjeron en la música, y en un montón de géneros de música muy diferentes también. Pero me estás pidiendo que elija entre dos de las grupos más grandes de todos los tiempos. Había algo mágico en la combinación de Lennon y McCartney. Era algo lírico, tenían unas voces increíbles. Me influyeron de una forma distinta a los Stones. Los Stones son para mí absolutamente viscerales. Por ejemplo, cuando estoy sentado en un bar, lo cual sucede (risas), y escucho una canción de los Stones, me hace mover del asiento. Vaya que sí. Pero puedo conducir de un extremo al otro del país escuchando The White Album todo el camino intentando imaginarme en qué demonios estaban pensando y qué circunstancias les hacían escribir las canciones que escribían.



Fotografía: Ted Newsome

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