Pocos podían pensar hace  - casi, casi - 60 años, que unas siglas considerablemente habituales iban a tener un impacto tan profundo en el mundo de la guitarra. Hablamos, claro de P.A.F., el acrónimo de “Patent Applied For”, una forma de indicar que algún tipo de innovación (un transductor electromagnético, en este caso) está en proceso de obtener una patente que ya se ha solicitado oficialmente. Precisamente, la leyenda que podía leerse en una pegatina bajo las pastillas humbucker que Seth Lover y Gibson habían ideado y que, tras solicitar dicha patente, comenzaron a montar las nuevas guitarras Les Paul.

En los cuatro años que tardó en llegar la patente final, lo de P.A.F se había convertido ya en un apodo que aquellas humbucker asumieron con orgullo. Y aunque el acrónimo ya no era necesario, las nuevas pastillas había sido bautizadas popularmente como PAF, y así estaba escrito que acabaríamos por conocerlas más de medio siglo más tarde.

Hoy en día, las legendarias PAF ya no están disponibles, pero su herencia sigue tan viva como los cambios que provocaron en el mundo del rock. En Gibson tenemos todo un catálogo de humbuckers que son hijas directas. Como en cualquier familia, algunas se parecen más y otras, en fin, otras han seguido un poco más su propio camino.

Burstbuckers
Nos gusta llamarlas “máquinas del tiempo” porque, a fin de cuentas, las pastillas Burstbucker son las auténticas réplicas de aquellas PAF originales, pero en un formato moderno. Esto no es mera cháchara de ventas, sino que significa algo muy concreto: las burstbuckers intentan reproducir aquellas irregularidades que presentaban las humbucker de los 50, y que sin duda eran parte de su magia, pero de forma controlada y previsible.

Tal vez no lo sabes, pero aquellas PAF presentaban diferencias entre diferentes unidades. Esto era debido a que eran personas quienes operaban las máquinas que enrollaban el cable en las bobinas de las pastillas, y al no haber un punto de parada fijo, cada una podía presentar algunas vueltas de más o de menos. Precisamente este desequilibrio entre bobinas de una misma pastilla y entre pastillas de una misma guitarra, era parte del secreto de su gran tono.

En pleno siglo XXI, los guitarristas necesitan algo más de control, de forma que todas nuestras humbucker son consistentes de una unidad a otra. Pero las Burstbucker, basadas todas en Alnico II, replican aquellas inconsistencias: las bobinas de cada una no están equilibradas (una tiene más vueltas) y, además, existen tres modelos con diferentes espiras en total. Así, la Burstbucker 1 tiene algunas vueltas de menos, y por tanto menos ganancia de salida, algo muy bienvenido en la posición de mástil. La Burstbucker 2 es un poco más todo-terreno, con un output medio, y la Burstbucker 3 tiene algunas espiras más y algo más de ganancia. Por otro lado, la Burstbucker Pro usa Alnico V en sus imanes, con un tono algo más gordo y con un poco más de mordida que el sonido PAF tradicional.

'57 Classic
Basadas también en Alnico II y buscando asimismo ofrecer el sonido PAF, las '57 Classic presentan una diferencia fundamental con las Burstbuckers: sus bobinas están equilibradas. Es decir, presentan las mismas vueltas de cable (cable de calibre 42, por cierto, como el original). Esto ofrece un tono muy balanceado, al mismo tiempo que cercano al de aquellas pastillas de las que respetan, salvando el bobinado, todas y cada una de sus características.

1961 Zebra
Una de las novedades de la nueva línea 2014, son las pastillas que montan algunas de las nuevas guitarras como la 2014 SGJ o la 2014 LPM: las 1961 Zebra humbucker. Respetando la herencia PAF, éstos nuevos transductores emplean Alnico V (algo más de output, por tanto) y también bobinas desparejas, pero con una ligera pero importante vuelta de tuerca... En las típicas Burstbuckers, es normalmente la bobina con tornillos la que tiene menos espiras, de forma que la bobina con los polos de varilla suele dominar. También en pastillas equilibradas como las '57 Classic tiende a sonar más esta bobina, ya que suele tener más acero. En las nuevas 1961 Zebra lo que se ha buscado precisamente es eliminar este dominio de una sobre la otra, dándole algunas vueltas más a la bobina con tornillos para equilibrar la balanza. ¡Brillante!

Dirty Fingers
Esta poderosa humbucker no es sino una fiel heredera de los 70. En aquella década, los guitarristas empezaron a buscar la forma de conseguir mayores niveles de overdrive. Uno de ellos pasaba, por supuesto, por alcanzar el amplificador con más ganancia, lo que puede conseguirse con una guitarra que entregue más ganancia a su salida. Es decir, con una pastilla más “calentita”. Una de las mejores opciones hoy en día para ello es la Dirty Fingers, que emplea tres poderosos imanes de cerámica y una combinación especial de calibres de cable y espiras para lograr más output. Sus bobinas están equilibradas, y los polos son ajustables en altura, para poder afinar sus respuesta como mejor convenga a cada guitarrista.

 Modern Classic: 490R y 490T
En respuesta a las necesidades de los guitarristas modernos, Gibson introdujo en los tiempos de la British Invasion (ejem... “modernos”...) estas dos pastillas basadas sónicamente en la PAF, pero con algunas mejoras. Principalmente el cableado de cuatro conductores, que permite instalarlas en serie, en paralelo o con opciones para coil splitting. Con la 490R (“r” de rhythm, es decir, mástil) y la 490T (“t” de treble, puente) se introdujo también el sellado con cera, que elimina cualquier resquicio de aire en la pastilla, minimizando problemas microfónicos. Tonalmente, ya decimos, siguen la estela de las PAF, pero presentan algo más de mordida en las frecuencias medias.

Hot Pickups: 496R, 498T y 500T
Introducidas también en los 70, estas pastillas, como su nombre indica, responden también a aquella necesidad de más ganancia. El primer ejemplo es la 496R (pastilla de mástil), que emplea imanes cerámicos para ofrecer una versión de la PAF poderosa y con mucho sustain y capacidad de destacar en una mezcla densa. Comparte carácter con la 500T (pastilla de puente), también llamada Super Ceramic, una pastilla ideal si lo que necesitas es que tu guitarra chille y ruja. Y algo más particular es la 498T (pastilla de puente), que es en el fondo una versión sobre-cargada de la 490T, pero combinando Alnico V con más espiras en cada una de sus bobinas emparejadas, lo que pone el énfasis en los medios altos y añade crunch y sustain.

Signature: Angus Young y Tony Iommi
Y por si éstas fueran pocas opciones, aún tenemos las pastillas personalizadas de dos mitos de la guitarra: Angus Young y Tony Iommi. La primera es una pastilla de puente que emplea Alnico V y un bobinado de la vieja escuela en busca de los tonos vintage por los que se caracteriza el guitarrista de AC/DC. La segunda responde al carácter del guitarrista por el que lleva su nombre: mucha ganancia, gran sustain y un tono con agudos penetrantes, graves de sobre sin llegar a embarrar el sonido, y una definición y un ladrido en las frecuencias medias que sorprende a propios y extraños. Fue, además, la primera humbucker signature de Gibson, y combina de forma ingeniosa imanes cerámicos y de Alnico II. Sin duda, una pastilla realmente particular.