La artista nacida en Puerto Rico es reconocida como ser una de las cantautoras más prolíficas del momento. La guitarra y su voz son sus principales armas y con ellas ha cautivado un gran público en Latinoamérica y España. Tras dos discos (Cualquier Día, 2007 y Boleto de Entrada, 2009), dos premios Grammy (Mejor Nuevo álbum Pop Femenino y Mejor Nuevo Artista, 2008), entre otros galardones, Kany es una de las nuevas voces con mayor impacto de la música latina. A continuación presentamos una entrevista exclusiva, donde nos habla de su amor por la guitarra, sus primeras influencias y el cariño especial que le tiene a dos de sus guitarras Gibson: su J-200 y una Les Paul Studio.


¿Cuándo comenzaste a tocar guitarra?
Mi familia siempre ha sido muy musical, mi madre trabajaba como maestra de música y desde muy chica estuve rodeada de instrumentos y artistas. Primero empecé a tomar clases de chelo y luego me llamó la atención la guitarra. Fue relativamente fácil al comienzo quizás porque ya tenía algunas bases teóricas por lo que había aprendido con el violonchelo

¿Cuántos años tenias?
Creo que 12 años. Tuve varias etapas de diferentes gustos musicales. Recuerdo que primero fue con la guitarra clásica, el flamenco y también recuerdo que uno de los primeros discos que escuchaba era de Paco de Lucía.

¿Háblanos de esa primera canción que lograste interpretar sola en tu guitarra?
Recuerdo que fue Zombie de The Cramberries. Era una canción interpretada por una mujer, sonaba bien con tres acordes y no me salía nada mal al imitar la voz de Dolores O'Riordan. Era una época con nuevas mujeres en la música, eran tiempos de Alanis Morissette y Sheryl Crow.

¿Qué otras mujeres cantantes admirabas cuando estabas comenzando tu carrera?
Puede sonar extraño pero en esa época a pesar de mi juventud seguía mucho a Mercedes Sosa, los instrumentos que interpretaba y tenía una fascinación por el charango. Me gustaba también la música de Silvio Rodríguez y cantaba feliz “ojalá”, un género que era quizás inusual para las chicas de mi edad.

¿Estudiaste música formalmente?
Empecé porque en mi familia somos todos músicos. Tuve la suerte de asistir a la ‘Escuela Libre de la Música’ en Puerto Rico desde los 12 años. Allí estudias música durante la mañana y en la tarde el tradicional formato académico.

Cuéntanos de tus guitarras, las primeras que tuviste…
La primera no tenia marca. Era una muy vieja que tocaba el abuelo en España Flamenco. Tenía cuerdas de nylon y fue la primera que empecé a tocar. La segunda era de una marca ‘Carmen’, era la que usaba en la escuela. Desde entonces me acostumbre a tocar con cuerdas de nylon, tenía un profesor que me pedía que empezara a tocar con cuerdas de metal, porque eran más adecuadas para mi sonido y lo notaria en mi carrera. Cuando empecé el contacto directamente con Gibson y con las guitarras de cuerdas de metal fue amor a primera vista, un cambio inmediato y desde entonces no volví a las cuerdas de nylon.

Tú utilizas una Gibson J-200, ¿qué nos puedes decir de esta guitarra?

Es mi guitarra. Desde la primera vez que la sentí y la toqué fue romance inmediato. Tengo una historia que resume el por qué la gente me identifica tanto con esa guitarra. Hace poco tenía un show y mi guitarrista tuvo problemas con su guitarra, le di la mía, mi J-200 e hicimos el show así. Luego mucha gente me escribió a mi twitter (@kanygarcia) preguntando porque no me habían visto con mi guitarra, que si la había perdido o estaba en reparación. Es increíble pero ya el público me asocia con esa guitarra y me gusta mucho que esto suceda. Recuerdo que en Gibson me ofrecían guitarras más pequeñas, con un cuerpo más chico pero no, solo quiero mi J-200. Es una guitarra de cuerpo grande, me siento protegida en el escenario con ella. Por algo tiene el cuerpo que tiene, su sonido es grande, estas en la sala de tu casa y no necesitas conectarla, suena muy fuerte.

También tienes una Les Paul Studio…
Me gusta mucho, porque es una guitarra muy sencilla, simple y durante los shows es ideal porque no necesito pedales, efectos y mi sonido es perfecto para complementar la banda, ya que soy la voz principal. Es versátil y simple para tocar.

Cuando estas de gira o de promoción, ¿prefieres tocar con tu banda o sola con tu guitarra?
Son dos situaciones diferentes. Obvio, con el sonido de la banda hay más sonidos, mayor potencia. Pero la verdad con la guitarra me siento muy feliz, muy segura, solo tienes tu voz y tu guitarra para defenderte. Con la banda necesitas ensayar y necesitas estar trabajando con ellos constantemente. Las dos me gustan mucho.

Háblanos de  otras mujeres que admiras por su estilo de canto y talento con la guitarra…
Julieta Venegas es muy talentosa, interpreta muy bien varios instrumentos y es increíble. Natalia Lafourcade es impresionante y también admiro mucho a Bebe. Esta es una generación en la que quizás no se vean muchas mujeres pero las que ves son demasiado talentosas. Ves artistas como por ejemplo Taylor Swift y aunque no sigas su carrera sabes que tiene algo. Sólo basta verla con su guitarra y cantando para entender que hay mucho talento en ella. Por fortuna hay muchas mujeres actualmente trabajando muy bien no solo en la industria americana sino también en la latina.

¿Qué consejos les puedes dar a los chicos y chicas que empiezan su ‘romance’ con la guitarra en estos momentos?
Todo el mundo te dice que hay que buscar el sonido original, pero realmente ese sonido original se construye y se descubre con el tiempo. No te sale desde el comienzo. Hay que escuchar todo tipo de música, tienes que llenar tu maleta de sonidos que en algún momento te saldrán, los absorberás y cuando menos lo pienses ya tienes un estilo y sonido muy propio. Tienes que escuchar muchos géneros musicales, incluso los que crees que no te gustan, porque de ellos aprenderás. Por ejemplo, conozco un guitarrista que tocan bachata y vez que su formación es de rock, esa habilidad del rock duro le ha dado una facilidad increíble al momento de interpretar un género tan disímil como la bachata.
Otro consejo es que no hay necesidad de buscar miles de pedaleras o las guitarras más costosas, lo importante es practicar, sacar tiempo para tocar y tocar.